INFORMACIÓN DEL BLOG

El blog es de tematica YAOI, YURI y SHOJO, osea de escritos de parejas homosexuales y heteroxesuales como con contenido sexual. Así que si no te agrada esto, cierra la página y se respetuoso. Yo no te falto el respeto y tu menos deberías hacerlo. Fue hecho con la intensión de lograr publicar mis escritos, en caso que en otra página que me encuentro tenga problemas con el servidor y no logre subirlos hasta un buen tiempo. También quiero recordar, que May-tsunade8 o Hudson soy yo, en caso que crean que se esta haciendo un plagio acá. Y cualquier duda, problema y sugerencia, explicar en los comentarios. Gracias por leer.

Ahogándose en un vaso de amistad.


Abrió el grifo dejando correr un chorro agua con toda libertad, que al instante llenaba el vaso en mano, para volver a cerrar el paso de agua, al corroborar que la cantidad era necesaria y así salir de la cocina, pasando a la siguiente estancia de su departamento... todo con el fin del llegar al living con aquel liquido, para así calmar de momento la tensión de su invitado o mejor dicho, a su amigo y casi hermano.

- ...a ese enano no se lo que le pasa...

Suspiro hondamente, entregándole el vaso al otro, que paso de su acción y solo recibió, tomándose todo rápidamente, sin dar las gracias si quiera y seguir hablando, de lo que en resumidas palabras, un nombre lo decía todo, Ruki.

Él no era y aún cree no ser una persona muy tolerante, en la que la calma fuese su fuerte, sin embargo en esos instantes era lo más conveniente.

Mientras escuchaba, sintió nostalgia de su esposo y se decía porque no lo había acompañado a la casa de su madre en vez de quedarse con la banda, necesitándolo ahora más que nunca y el estar solo un tiempo no había sido la mejor idea ¿¡Por qué no llegaba Yuu!? Ahora tenía que aguantar las quejas o comentarios de su amigo, que a las tres de la mañana donde lo único que quiere uno es dormir, siendo que le había avisado por teléfono que vendría, no tomo en cuenta su opinión y al poco tiempo hizo acto de presencia en su hogar. Donde por más que lo dejo golpeando y tocando el timbre, logro sacarlo de la cama y ahora lo tenía casi cayéndose de sueño hablándole sobre el vocalista... Y si de algo extrañaba a su guitarrista, era que ahora estaría en su lugar acompañando al bajista y él estaría durmiendo placidamente en su cama, pero no, ahí estaba.

-No crees que sería mejor que me lo cuentes mañana.

Después de tanto tiempo en silencio, hablo sin pensar lo que diría el rubio o pensara de él por su interrupción, incrustándolo con la mirada impotente -siendo que el sueño le pesaba-, mientras se mantenía de piernas y brazos cruzados, desde el otro sillón de la sala, dándole a entender de alguna manera que hablaba en serio.

Unos minutos de silencio se produjo, lo cual le alegro por una parte de que por fin callara su amigo, pero al siguiente sintió culpa al ver como Reita, se recargaba -casi hundiéndose en el sillón- y apresaba fuertemente sus rodillas con sus propias manos, bajando la mirada y ocultándola bajo el flequillo, con expresión abatida.

-Tienes razón... Perdona por venirte a molestar a estas horas, Shima.

Apenas se levanto el rubio y al escuchar aquellas palabras antes de irse, se paro de su asiento, acercándose y pescándolo del hombro para detenerlo. Por una parte quería volver a la cama, pero no podía dejar a su amigo así y con aquella mirada.

-Espera Reita... Sorry si me exprese así, pero...

-No te preocupes, aún ni yo se porque vine a hablarte de esto. -Suspiro Reita, siendo traído de nuevo al sillón por el pelinegro, que lo dejo unos instantes en el mismo sillón de antes y volvió con dos latas de cerveza de la cocina. -No te entiendo ¿me voy o me quedo? -Soltando una risa por la pregunta.

-Agradece que cambie de parecer. -Rió también, abriendo su lata y tomando un sorbo de esta -Ahora bebe un poco y cuéntame de nuevo aquello, que andaba un poco dormido. -confeso, intentando despertar con la cerveza, en tanto era fulminado por la mirada del otro por su comentario. -Ok, bien... solo escuche un poco ¿pero que quieres que haga? ¡Me despertaste en mi quinto sueño man! -Recibió un cojinazo del otro y luego ambos empezaron a reír, para después volver al punto de partida... donde la mayor parte que escuchaba de lo que afligía al sin nariz, sentía ganas de ayudarlo, sin embargo... él tenía que darse cuenta por si solo de lo que pasaba.

-Ruki lo siento más distante, más... no sé ¿lejano? -Se pesco de las mechas de la cabeza en muestra de frustración, recordando los casi escasos momentos que tenía con el más bajo, donde las conversaciones eran contadas y el otro parecía no importarle... -No entiendo, antes platicábamos horas enteras de cualquier cosa, bueno él... ahora yo soy el que empieza las conversaciones, donde son cosas de la banda y después me deja excusándose con cualquier cosa.

-Reita...

-Además ya ni siquiera hacemos bromas o cuando voy a su casa, no me habla y pareciera que yo no estuviera ¿Me entiendes? Es frustrante. -Terminando en un largo sorbo de su cerveza, para luego pescarla entre sus manos y mirándola. -Ruki no era así... ¿acaso ya no somos amigos?

Apreso fuertemente la lata que también tenía en manos, Uruha, analizando lo que ocurría y recordando que con Yuu habían pasado casi por lo mismo, donde él al darse cuenta hacia donde iban sus sentimientos por el guitarrista, tomo el rumbo de la distancia prudencial, ya sea por el miedo o la sencilla razón que la cercanía era una tortura de todos los días sin poder expresar lo que sentía, sin pensar -o no quería ni pensar -lo que podía decir Aoi... Ahora daba gracias a que ese momento solo formara parte del pasado y que al final ambos se correspondían, llegando no solo a ser pareja, sino también esposos.

Miro el reloj y ya daban para las cinco de la mañana, no podía creer lo rápido que se pasaba el tiempo. Observo de nueva cuenta a Reita y se acerco, pasándole su cerveza, mientras buscaba las palabras adecuadas... en la que de alguna manera aliviara la preocupación o algo que lo animara, aunque su mente le decía que capaz la persona más adecuada para hablar con su amigo era Aoi, que ahora que veía al rubio...

¿Acaso tanto dolor había producido también en su pelinegro?

-Creo que la única persona que te puede aclarar todo es el mismo Ruki. -Vio como el bajista lo miro con los ojos abiertos, pero paso de ellos al conocer a su amigo, que podía leerse fácilmente como un libro abierto. Debía hacerle abrir los ojos de lo que ahora muy claramente se notaba... y eso era lo que este sentía más que una gran amistad hacia el Matsumoto, pero...

-No lo veo conveniente, debe ser solamente que se lo pasa mejor con Kai que conmigo... porque por algo son novios ¿no? -Una sonrisa amarga apareció en sus labios, al recordar la incomodidad y molestia que sentía en su pecho, al ver como la relación con el baterista no daban tiempo a Ruki y este no pasaba tiempo con él ¡siendo que eran amigos! ¿Qué había pasado con su amistad? - Capaz solo exagero, como siempre... -Al decir aquello se lo dijo así mismo que al otro, ya que algo le incomodo al recordar la noticia de la nueva pareja de la banda, donde ahora el único que quedaba era él. Demás que era eso, se dijo de momento ante sus pensamientos... capaz era la preocupación de verse como el "sin-pareja" de la banda, sin embargo algo dentro se movió al saber que el enano ese ahora tenía pareja ¿pero por qué? Por que al final de cuentas Kai era una empeñosa y gran persona, no haría ningún mal a Ruki y si estaba con él nada le...

-Reita, ¿Reita me escuchas?

-¿Ah? Lo siento, estaba pensando ¿Qué me decías? -soltó una pequeña risa que poco duro, volviendo su mirada al guitarrista y tomar otro sorbo a la lata.

-Nada, solo quería saber porque de momento te quedaste callado ¿Qué pensabas? -Dijo divertido, notando un poco el nerviosismo del rubio.

-Solo tonterías. -Se levanto y dio el último sorbo a la cerveza, dejando la lata en la mesita de centro, para después sonreírle a Uruha. -Es tarde, es mejor que me vaya, perdona las molestias. -Apresurando los pasos hacia la puerta, ya que sabía que Shima lo atacaría con preguntas, y tenía una idea de que no lo dejaría irse... tomando en cuenta que un miedo le invadió al pensar lo más estupido que su cerebro proceso... Celos.

¿Sentía celos?

Claro que no, Ruki solo era su amigo, además tenía novio... y él es hetero, eso no podía ser.

-¿Estas seguro? Ya va a amanecer, mejor duerme aquí. Yuu anda de viaje todavía.

-No te preocupes, iré a casa... -Le revolvió los cabellos al otro y abrió la puerta, pasando hacia fuera y dejando la cabeza a la vista.

Hacía poco Yuu le había contado que regresaría de sorpresa y capaz muy temprano ese mismo día, no quería que luego esté pensara mal de él al quedarse... ya que sus amigos eran pareja, una muy divertida y bella por cierto.

Un vació creo un pequeño escalofrío al pensar en los otros dos y... en Ruki otra vez... Por alguna razón ese enano ocupaba gran parte de sus pensamientos en estos momentos.

-Otra vez esa cara ¿Algo que decirme antes de irte? -Lo saco de sus debrayes el mayor, observándolo fijamente. Uruha presentía que estaría pensando su amigo, o mejor dicho de quienes, aún así...

-¿Qué... opinas de la relación de Kai con Ruki? -Se quedo meditando unos momentos, luego de hacer bingo al corroborar sus sospechas, por que sabía muy bien el distanciamiento de Ruki era no solo por Reita, sino por Kai.

No me pidas que lo siga intentando...Él nunca me verá más que un amigo y no quiero seguir así ¡atado a un hilo que solo yo sostengo y es invisible ante sus ojos!

Kai se me ha confesado y... me ha pedido una oportunidad ¿Crees que es bueno también que yo me de una también?

Quiero amar y ser amado.

¿Acaso es mucho pedir?

En aquella ocasión, ante aquellas palabras no podía decir nada... el menor llevaba mucho tiempo, años... amando en secreto, sonriendo e intentando pasar sus pensamientos por sobre sus sentimientos, sin quejas... Solo aguantando el día a día, conformándose con ser amigos.

-Hacen una linda pareja. -Fue lo único que pudo decir, luego del lapsus, sin poder mirar a los ojos del otro, que con un nos vemos se despidió y cerro la puerta, dejándolo en un sepulcral silencio. -Perdóname... -Murmuro, volviendo sus pies hacia su habitación y reconciliar el sueño con el poco tiempo que tenía para dormir, con su mente perdida en otro lugar...

Cuando la amistad puede ser un arma de doble filo, al ver que ya no puedes mirar al otro con los mismos ojos que hacía años antes, donde el compartir los momentos se te hace tan esenciales y necesarios para vivir como el oxigeno... Aferrándote a lo poco sustentable que puedes sostenerse en esos momentos que llamas amistad. Tragándote los gritos de dolor y absorbiendo las lágrimas de tristezas, de un amor no correspondido.

Se aferro fuertemente a la almohada aspirando su aroma, que pertenecía a su pareja y permanecía impregnada en ella, recordarse que no estaba solo, que tenía alguien... A la persona que más amaba y que cuando volviera a casa, tendría más días para encontrarse con su sonrisa al despertar.

Unos extraños ruidos lo alarmaron, despertándolo, ya que la puerta había quedado cerrada y podía ser algún ladrón entrando en ella, pero suspiro aliviado al ver como se lanzaba con los brazos abiertos su pelinegro exclamando ¡sorpresa! Y un te extrañe, de paso.

-Yo también... yo también. -Sonrió, aspirando su aroma de paso, abrazándolo fuertemente. Era mil veces mejor que la almohada. -"Te amo"

A veces la suerte de algunos no es la misma que la de otros.

No siempre la felicidad o la dicha son compartidas...

Algunos tienen que seguir viviendo en el dolor, la confusión y la incertidumbre.

Lo que para algunos ya es cercano, para otros es tan lejano que ni si quiera teniendo la felicidad en sus manos, se dan cuenta que en verdad esta más cerca de ella de lo que parece.

Con pasos pesados e haciendo el esfuerzo de equilibrarse, ante su soñoliento estado, llego por fin a la puerta de su hogar, ante la insistente llamada de los golpes en ella.

Gruño molesto y con las ganas de lanzar unos cuantos insultos a quien estuviera al otro lado de la puerta,... pero quedaron estancadas al fijarse a quien tenía a las cinco y media de la mañana al frente de sus ojos.

-¿Qué haces tú aquí?

-Eso no importa. Debo hablar contigo.

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