INFORMACIÓN DEL BLOG

El blog es de tematica YAOI, YURI y SHOJO, osea de escritos de parejas homosexuales y heteroxesuales como con contenido sexual. Así que si no te agrada esto, cierra la página y se respetuoso. Yo no te falto el respeto y tu menos deberías hacerlo. Fue hecho con la intensión de lograr publicar mis escritos, en caso que en otra página que me encuentro tenga problemas con el servidor y no logre subirlos hasta un buen tiempo. También quiero recordar, que May-tsunade8 o Hudson soy yo, en caso que crean que se esta haciendo un plagio acá. Y cualquier duda, problema y sugerencia, explicar en los comentarios. Gracias por leer.

1.- La idea de la Disco Gay

Esto es algo complicado de decir, bueno, de contar mejor dicho.
No es que no sepa contar una historia o en este caso MI historia, solamente es… que tal vez, quizás, bueno… si estuvieran en mi lugar…
Agrr…, el asunto es que creo que contare esto por puro ahogo personal, aunque a mi no más me pasan estas cosas.
¡¿Pero qué culpa tengo?! ¡Yo era normal! La verdad, no tanto, ya que si eres famoso pasas de ser alguien ordinario, pero bien… el punto es que ¡Yo no quería! ¡No quise! ¡Yo no tengo la culpa! ¡La culpa es de Ruki! ¡de Matsumoto Takanori! ¡Si, de él y sus ideas! Y es la verdad… yo soy inocente…
[toma aire al hablar de corrido] ¿Me creen cierto?
Espero que sí. Yo le conté esto a Uruha, Kouyou Takashima, y dijo que si le hice caso era por algo… ¡Ahhh! ¡Pero él no entiende! ¡Vive feliz siendo gay y mostrando sus piernas! (¿?)
Yo no soy así, puede decirse que algo pervertido, pero no soy así… Hasta Ruki es más pervertido que yo ¡y por eso tiene la culpa!
Creo que esta es la consecuencia por seguirle la corriente a mi mente pervertida y a las ideas pervertidas de un Ruki más pervertido que yo.
¡Únicamente queríamos lesbianas y no terminar encamándonos entre nosotros!
Mierda, ya lo dije… [Se auto-golpea la cabeza con su mano]
¡Pero soy bien hombre para mis cosas!… ¿Cierto?
Mejor empiezo a contar… [Suspira]
Recuerdo que estábamos comiendo en un puesto de ramen, ya que lo había invitado y hablamos una que otra estupidez junto a cosas respecto a la banda, donde no era precisamente de música, sino más bien de bromas sobre los chicos… en otras palabras: más estupidez. Y eso que Ruki dijo que iba intentar escribir en el receso antes de volver a la compañía y ni siquiera toco el cuaderno, digamos que lo llevo a pasear.
Terminando de comer, decidimos caminar para bajar la comida, hasta que de un momento a otro, apareció delante de nosotros un chico medio raro –si saben a lo que me refiero- vestía ropa ajustada y su cara estaba más maquillada que la de nosotros en un concierto o video. Nos paso un panfleto que traía junto a unos más y se fue, dándonos una sonrisa.
Ahí ninguno de los dos había dicho nada, pero apenas Ruki tuvo el panfleto en sus manos y el chico se fue, mostró su cara de asco y decidió hablar.
-Eso dio miedo… -mirando el papel en sus manos.
-Pues si, pero piensa que es un chico visual y todo normal –sugerí, ya que también me dio un no sé qué cuando lo vi.
-mm… -me respondió y note que leía lo que decía el papel ese, donde los colores brillaban con intensidad como sus letras. Estos gays de ahora~
-¿Qué dice?
-Sobre una fiesta gay ¿qué más? –Dijo algo divertido y yo hice el típico “ahhh…” para después seguir caminando.
Si bien, después de eso no paso nada, no tenía la más remota idea de los pensamientos de ese enano.
¿Por qué lo digo?
Pues, luego de terminado el día de hoy, que fue un milagro que no saliéramos a las tres de la mañana, Ruki se me acerco mientras yo guardaba mi bajo con tranquilidad. En tanto Uruha daba sus comentarios sarcásticos a Aoi, Shiroyama Yuu, el cual se los devolvía el doble y Kai, Uke Yukata, hablaba tranquilamente por móvil; ya estábamos acostumbrados a las discusiones de esos dos.
El enano me hizo una seña y le seguí, hasta quedar en el pasillo con mi bolso al hombro y ambos nos disponías a salir de la compañía.
-Hoy se me ocurrió una idea… -sonrío con prepotencia y yo le quede mirando sin entender. Me paso ese papel que había olvidado esa tarde y quede aun más confundido - ¿te parece si vamos a esa fiesta?
-¡¿Qué?! –Desde ese momento me dio un escalofrío de mal augurio, según yo y estaba en lo correcto ¿Seré vidente? Quizás en mi vida pasada, como en un programa… Lo siento, me voy por las ramas, ¿Dónde iba? Ahh… si, cuando Ruki me paso el panfleto ese…– Estas loco… o… -le apunte acusador y el bajo mi mano, mirándome severo.
-No pienses eso –me miro desafiante – Comprende; fiesta gay, mujeres con mujeres…
-y hombres con hombres… -le mire preocupado y el sólo suspiro, y es que yo aun no entendía ¿Qué tenía en cabeza?
-Si, pero piensa en lo que te dije antes “mujeres con mujeres”
-Ya…
-¿Entiendes ahora? –me sonrío.
-No.
-¡Agrrr...! ¡¿Acaso no vez porno, Reita?!
-¡Si veo! ¡¿Pero qué tiene que ver aquello con ir a una fiesta gay?! –le dije molesto y empecé a caminar seguido por él.
-¡Reita usa la neurona!-dijo divertido -¡Dime ¿cuánto darías por acostarte con unas lesbianas?!
-¿Qué? –mi cara desencajada se giro para verlo y él simplemente sonreía, en tanto se ponía los lentes de sol –Acaso… -después no aguante más y me eché a reír en su cara. Es que no sé lo creía.
-Ya cállate, que se puede… tengo un plan. –dijo molesto por reírme en su cara.
-¿Así…? –me seque las lágrimas de tanto reírme –pues sube al auto y me cuentas, no quiero que aparezca alguien y escuche mal –Hizo caso y entro, encendí el motor, que para cuando ya llevábamos unas cuadras recorridas, Ruki siguió hablando.
-Es muy simple y hay un mínimo de errores, diría que ninguno.
-Eso dices siempre y soy yo el que termino pagando los platos rotos -¡Es que no podía ser más sabio! ¡¿Por qué no hice caso a mi conciencia?!
-Reita deja de pensar en el pasado y escúchame ¿ok? –le mire de reojo y seguí conduciendo. –He escuchado que las lesbianas son más liberales que una hetero y más, cuando extrañan “tú ya sabes” –acentúo a su entrepierna y le quede viendo como si tuviera tres ojos.
-Porque no mejor, algo más fácil aun, te consigues dos “mujeres de compañía” que te hagan el favor y listo… dinero te sobra.
-¡Pero eso no tiene gracia! ¡Además me dan asco ese tipo de mujeres que se venden! –refunfuño y cruzo de brazos. –Y nos saldrían gratis si logramos convencerlas en hacer una orgía. –luego declaro-…No estoy para gastar mucho dinero, porque debo pagar unas cuentas de algunas tiendas ya atrasadas.
Me le quede pensando y recordé un detalle, mientras reía por lo último dicho.
-Bien con eso, pero… hay hombres. Según mi hermana, hombre gay es más peligroso que uno hetero.
-Eso lo había pensado con anterioridad –me miro y acerco su mano hasta tocar mi hombro-y para eso nos tenemos querido Reita, ¿no? –me guiño un ojo y yo creo que arruine las dos llantas delanteras de una frenada.
-¡Fuck! ¡Quítame la mano…! –le hice un quite y él rió por mi acción.- ¿estás loco? Mejor díselo a Shima…
-No puedo, él no me entendería. A diferencia de ti, él tiene una moral muy constituida aunque sea gay.
-¿Qué quisiste decir? –le mire amenazante.
-Akira, amigo…-me miro de la forma que intenta seducir con ojos de borrego degollado, pero yo no soy Kai y no cederé a lo que él quiera- Eres el único que me entiende y con quien lo paso bien, como con una GRAN FUERZA –recalco aquello- como para protegernos.
-Ya… -le mire con ceja alzada.
-Así que, en caso de que un tipo se nos acercara, el otro va en su rescate como si fuéramos pareja ¿no te parece? –yo seguía procesando. -¡Vamos Reita, no es la gran cosa! ¡Tendrás dos mujeres en tú cama después! ¡Por favor, di qué sí! ¡Hazlo por Reita Junior y tú amigo Taka! ¿Si?
¡Y ese momento fue mi sentencia! ¡Debí, debí decirle qué no! Sólo debía juntar la letra “n” con la “o” y listo, nada más. Pero en eso mi mente divago en una imagen de una película porno donde…. ¡No era el momento!…Aunque, ¿por qué siendo que me atraían las mujeres… luego de ello me gusto…? Agrr…
Mejor les sigo contando. Termine cediendo ante mi mente calenturienta y pervertida.
-Ok, pero… -Ruki llego a saltar de la emoción y diciendo como “ese es mi Reita” –si pasa que no funciona, no intentaremos meternos nuevamente “ahí” y empiezas a abstenerte con tus compras para darte otros “gustos” sin incluirme.
-¡Trato hecho! –Me estrecho la mano en señal de promesa -¡Wow está noche habrá aventura! ¡Lesbianas ahí vamos! –grito eufórico y yo le iba a seguir igual, pero los pitidos de las bocinas de los autos atrás de mi, me arruinaron la emoción y eche a andar mi Jeep.
Al otro día, como ya sabíamos, sería nuestro día libre para la banda, bueno… para todos menos para Aoi y Sakai, que debían ir a ver los nuevos equipos para el Tour.
Me desperté tarde y use algo común, porque según Ruki, el se encargaría con el atuendo que nos haría pasar inadvertidos en la dichosa “fiesta gay”, la cual pocas ganas tenía de ir, pero ya había dicho que si. Sólo esperaba que, como en pocas ocasiones, Ruki se saliera con la suya con sus dichosas ideas.
Tome las llevas de mi Jeep y salí de casa, debía ir donde Ruki primero.
El trafico no era mucho, por lo que llegue en un abrir y cerrar de ojos, ya se veía en el cielo la primera estrella y subí el ascensor para dar al poco con la puerta del departamento de Ruki.
“¡Ya voy!” Se escucho desde adentro y cuando se abrió la puerta, en vez de encontrarme con un rubio Takanori, estaba ante un chico pelinegro y con carita de niño.
-¿Taka? ¿Ruki eres tú? –Pestañeé varias veces sin saber lo que veían mis ojos, hasta que este sonrío y me dio pasada para que entrara.
-¡Hola Akira, entra! –Di un suspiro, era él. Le revolví los cabellos, entre y deje mis zapatos en el recibidor, en ello que él dejaba mi chaqueta en el perchero. -¡Que cambio!
-Hahaha… -rió él y ambos en el living, note que había mucho silencio, como que faltaba algo ¿pero qué? -¿Qué haces ahí? ven a la pieza, tienes que cambiarte igual.
-Ahh…claro, pero dime algo. –El se volteo a verme y me detuve para analizar como iba vestido, para luego hacerle la pregunta:- ¿A eso le llamas pasar inadvertido? –Una sonrisa afloro de mis labios. Es que Ruki con unas zapatillas rojas con plataforma, unos pantalones negros ajustados, como los de Before I Decay y esa sudadera rosada con brillitos dorados y plateados que tenían la palabra Glam estampada –la cual era ancha y dejaba al descubierto sus hombros y su cuello- más como lucía su cara con lentillas verdes y cabello negro, contando el maquillaje, era como ver a una…
-Sí –sonrió –ahora entra y veamos como quedas –me empujo a la pieza y de paso al baño del dormitorio, percatándome en su desorden de ropa.
Me quite lo que traía y escuchaba que me decía que debía reflejarme diferente a lo que era en aspecto, de que mejor me hubiera avisado para tinturarme el cabello, pero como no había tiempo se quedaría así –agradecí aquello – y pues, al final termino dándome conjuntos y salía con uno, descartaba lo que parecía que no me venía y me daba otro. Que conociendo a Taka, agradecí nuevamente que decidiera rápido, aunque él se veía más impaciente que yo. Pero es que yo soy pervertido y me gusta ser un pervertido asegurado, pero con ese enano es difícil no terminar como ahora así.
-Si, esa ropa te sienta de maravilla –le mire con desgana, mientras el reía para sus adentros.
Vestía una polera sin mangas de rayas horizontales, de colores blanco y café, una camisa rosa –asco- y unos jeans azules ajustados con brillos en algunos lados, más unas zapatillas converse de color negro con estrellas en lentejuelas rosado que combinaban con la camisa, unas pulseras y anillos, como un pañuelo rosa en mi cuello –quería puro matar a Taka [aprieta los dientes]-.
-Sabes que estoy a punto de matarte… -le advertí y el rió, mientras decía que me sentara en una silla junto al espejo, para ver el asunto del maquillaje y el peinado.
–lo sé, pero es sólo por una noche.
Mientras él veía de que color esto y qué esto otro, mire con curiosidad el desorden de mi amigo, hasta que di con el porque el departamento de Taka estaba tan silencioso; Koron-chan, su perro, yacía recostado en su camita y parecía muy triste. Algo raro, porque ese perro era más hipertinetico que el mismo Taka.
-Hey, ¿Qué le pasa a Koron? –me aventure a decir, en ello que me peinaba. Le mire desde abajo y él solo resoplo de mala gana.
-Nada, ya se le pasara. –Esto si que era raro, porque como es Taka, yo creo que en vez de decir eso y notando obviamente que el can ese no hace nada, estaría haciendo el show ya en una clínica veterinaria.
-¿Seguro?..¡Cuidado! –dije por el tirón de cabello-parece muy decaído y triste. –Casi me quedo sin cabello…
-¡Tsk! Quédate quieto. –se alejo y me dijo que me viera al espejo -¿qué te parece?
-Parezco Aoi…-dije desanimado. Tenía la raya del pelo en el centro y dejaba ver mis raíces negras más que las rubias, teniendo en cuenta que mi cabello no es tan corto, aunque se vea así en las fotos, el mohicano me hacía ver así, pero… ahora parecía el hermano perdido de Aoi.
-¿Es qué nadie te puede dar en el gusto? –dijo molesto y volvió a ver qué hacía con mi cabello, se demoro y nuevamente estaba frente al espejo -¿y ahora?
-…-No dije nada, pero era mi cabello la mezcla de Uruha y Aoi, que si no fuera que tengo su edad sería como su hijo (¿?) Tenía nekos en algunos lados y pescado con una traba delgada la chasquilla que se hace Aoi para que se note su frente. –Hazlo otra vez. –Dije mal humorado.
No dijo nada, pero volvió a insistir. Una cosa era vestir como gay, pero al menos iba a ser un gay decente.
Mire nuevamente al perro y opte por saber que ocurría si o si.
-Taka puedes contármelo ¿qué le pasa a Koron?
Se alejo de mí, miro a su perro severamente y se sentó a mi lado con el peine en mano.
-¡No lo entiendes Reita! –se llevo las manos a su rostro –fue vergonzoso… -se paro y apunto acusadoramente a su perro. La verdad, Taka era muy exagerado para algunas cosas -¡Yo, qué le doy le mejor de mi! ¡Qué no le falta ni techo, comida o ropa! ¡Él! –Recalco bien lo último -¡No lo puedo decir, es muy vergonzoso!
-¿Peor de cómo visto y peino? –intente animarlo –No lo creo, cuenta.
-Bien, pues… -Si, aquello me hizo pensar que me veía fatal, pero al menos se ánimo a contarme. Tomo aire y acá yo me limito a seguir con la historia para que sepan la de Ruki.
¿Te acuerdas qué ayer en la noche te dije que iría en busca de Koron del hotel de mascotas? Bueno, eso hice, pero me lleve una gran sorpresa al llegar.
A todo esto, no era el único, porque a los segundos que iba a hablar con la encargada en recepción, apareció uno de los guitarristas de Alice Nine, Hiroto.
-¿Hiroto-kun? –La verdad me sorprendió verlo ahí.
-¿Ruki-san? –me miro incrédulo -¡Hola Ruki-san! ¿Viene a buscar a su mascota?
-Sí, vengo en busca de mi chihuahua, se llama Koron. –Le hable animadamente, al final había alguien que le gustaba los perros y no únicamente los gatos o los pájaros como a unos. Siendo que ni sabía que tenía un perro.
-Wow… genial. –A todo esto la encargada no aparecía – yo tengo un perrito, pero es muy pequeño aun, se llama Mogu hehe… pero me da por decirle Meso.
-Eso está bien. Los perros son buenos acompañantes.
-Sí, pero creo que soy yo el que, por ahora, le hace compañía a él.
-Hahaha, comprendo…
-¿Ustedes son los dueños de Koron y Mogu por casualidad? –apareció la encargada que estaba algo mal presentada y tenía la mano con curitas ¿qué le habría pasado?
-Si, dio en el clavo… -respondí y Hiroto asintió. Ella nos vio algo raro, no supe como describirlo… entre feliz, nerviosa y preocupada.
-Pues tengo algo que decirles.
-¿Eh? –Eso me preocupo. Ambos nos miramos y ella parecía no poder decir aquello.
-Este… lo que pasa, es que no es que quiera alarmarlo, pero son estás cosas de la naturaleza ¿no?
-Al punto señora, nos esta asustando –dijo Hiroto.
-Pero es que no quiero que se enojen y menos con sus mascotas, es un caso que en pocos animales se dan y pues…-
-Oh, es de nuevo por el pelo de Koron, ¿no? No ha funcionado el shampoo nuevo que…-
-No, no, no es eso, verán…. hay un algo llamado amor, que esta mas allá de nuestra comprensión, y que…-la señora siguió su relato hippie sobre la liberación de las drogas y cosas así, usando palabras complicadas que yo no entendí y no sé si Hiroto entiendo, porque a mi lado asentía a cada palabra. Yo sólo quería saber de mi Koron, y mientras ponía todo mi empeño por entender que rayos decía la señorita, movía nerviosamente mi pie, ajustando mis gafas a cada momento.
-Señora –le hable serió y ella me miro casi con pena. Suspiró subiendo y bajando los hombros resignada para luego hablar despacio, como haces con un enfermo terminal, y yo estaba al borde del ataque cardiaco, a estas alturas me esperaba que mi perro fuera estéril, paralítico o algo así. Pero por fin la mujer soltó la bomba que, si hubiera sabido tal, mejor me hubiera gustado seguir de ignorante.
-Sus-perros-son-gays.-
Articulo cada letra de la ultima palabra con suma malicia, mirándonos con una risa escondida. A mí me tomo unos segundos asimilar la frase.
-¡¿QUÉ?!
¡¿Puedes imaginarte aquello?! Yo quede en shock, no podía asimilar eso… ósea, son perros y machos, ¡¿cómo puede ser eso posible?! ¿Acaso era por qué una vez tuve que colocarle vestidos que me regalaron las fans a Koron? O por el motivo que siempre lo mimaba.
No sabía que pensar, mire a Hiroto y el dijo que quería ver a su perro, él a diferencia de mí estaba serio.
-Por favor no pongan esas caras, es bonito el amor… aunque no el separarlos –nos mostró sus manos –cuando les íbamos a dar de baño no querían despegarse del otro, contando que son pequeños, son escurridizos. –Nos dio las pequeñas jaulas donde venían nuestras mascotas, que para que decir Koron no callaba y menos el de Hiroto.
Él tomo a su perro entre sus manos, que debo decir su mascota es muy tierna, le miro y yo casi me voy para atrás con su pregunta.
-Meso-chan ¿eres gay?
No sé si el perro entendió aquello, pero ladro y note que miraba donde estaba Koron, instintivamente aleje la jaula de la suya mirando a ambos como fenómenos.
-Parece que si… -¡¿cómo podía estar tan calmado?!
-¡Pues el mío no lo es! –Mire de mala manera a la señora -¡y ni se le ocurra que volveré con Koron! ¡Vieja hippie! –pesque mis cosas y me fui de ahí. Pude escuchar a lo lejos los gritos de Hiroto y los ladridos de su perro, pero no hice caso y, mientras Koron también ladraba, me subí al primer taxi que logre tomar y me vine directo para acá.
Después de eso no he sabido ni he querido ver a Hiroto junto a su bola andante.
Yo quede sorprendido por las palabras de Taka, la verdad que debió ser shockeante saber que tu perro es gay. Increíble, hasta los perros se cambiaban de acera ¿Los pájaros también lo harían?
Mire a Koron y daba pequeños quejidos. Debe ser terrible atraerte un perro y que tu amo sea… ¿para qué estamos con cosas?, sea homofóbico. Sino, no me encuentro otra respuesta ante la actitud de Taka. Sin saber en ese momento que ese sería uno de mis ahora problemas a futuro.
Al final termine bien “arreglado”, con unas joyas encima más un poco de maquillaje y Ruki era el MÁS llamativo –“y quiere pasar desapercibido”- nos dirigimos a la Fiesta Gay.
Fue increíble ver la cantidad de gente que había para entrar, pero Japón no es chico y menos Tokio, así que nos pusimos en la fila.
Yo me sentía que no encajaba por mucho que ahora me parecía a ellos. Es que… es raro ver como algunos de la cola se comen a besos y más si son de tu mismo sexo. Me gire para ver a Taka mejor y parecía niño buscando sus huevos de pascua o mejor dicho; a conejas con dos huevos de pascua. En ello que algunos nos echaban el ojo –lo cual pasaba y me hacía arrepentirme de todo esto-Taka se mantenía enganchado de mi brazo y reía cuando veía una pareja de lesbianas. Yo creo que algunos gays miraban a Taka como un gay de psiquiátrico.
Una vez en la puerta nos encontramos junto a un gorila gay, creo yo, fue tan vergonzoso como nos trato. Si hubiera sido Reita y trajese conmigo mi bandita, creo que se arrepentiría mil veces de tratarnos así.
-¿Traen entrada o pagan, guapos? -¡el maldito me guiño un ojo!
-¡Pagamos! –sonrió Taka y le paso el dinero, aunque fue mala idea y él tipo busco la forma de pegarse a su mano por un buen rato. Reí para mis adentros cuando vi la sonrisa forzada de Taka, pobre. –ehh…
-Gracias, tengan sus entradas. –Se las paso nuevamente a Taka, pero este las quito rápidamente para no volver tener ningún roce con él. –Tranquilo, no como… y-me miro –bonitas zapatillas –definitivamente quería matar a Ruki.
-Si… -Taka parecía más arrepentido que yo-. Vamos Yuki-chan~ -A todo esto, hasta teníamos nombres e identificaciones falsas que no sé donde saco Taka. Este enano daba miedo en algunas cosas. Eso si, si antes me avergonzaba de que “Akira” era un nombre muy de chica, peor era el nombre que me escogió ese enano.
-Si, vamos…
Después de eso, el acoso bochornoso siguió cuando dijeron que debían revisarnos. ¡Nos tocaron de pies a cabeza! ¡Más el trasero y las piernas de vez en cuando!
-Me sentí violado –Dijo Taka, aunque nunca mejor dicho, el cual aun seguía aferrado a mi brazo por si las dudas. Pero si supiera después la grande que se nos acercaba.
-Agrr… me encantan los chicos con músculos… -me dijo otro gigantón y esto ya no me daba más miedo, me estaba aterrando.
Caminamos rápido hacia adentro y veíamos colores de neón, luces de un lado a otro y me recordó el concierto de RCE., aunque este tipo de decoración se de en varias discotecas. Pasamos por un mar de gente gay y decidimos buscar la barra, para luego a las lesbianas, donde yo esperaba que fuera rápido.
-¡Fuck!
-¿Qué pasa? –le pregunte preocupado a Taka.
-Alguien me pesco el trasero. –dijo molesto. Yo mire por todos lados y algunas miradas estaban posadas en nosotros. ¿Habíamos sido descubiertos? Luego pensé en que no, sino, ya estaríamos siendo violados por muchos y no hubiera tenido tiempo de pensar. Que trauma.
Al encontrar la barra, ambos suspiramos aliviados de a ver salido de ahí. Canciones poperas se escuchaba de fondo y me sentí algo hastiado, necesitaba líquido urgente.
-¿Vas a tomar ya? –Me dijo al ver como llamaba al barman, que no llevaba nada puesto arriba y solo colgaban de sus muñecas las muñequeras de camisa. Era un tipo físico culturista.
-Lo necesito. -Admití y al poco fuimos atendidos por el barman.
-¿Qué desean? –Nos sonrío muy tranquilo.
-Una copa de vino tinto –yo mire a Ruki arqueando una ceja, ya que se me había adelantado y él me decía que iba a empezar a tomar rápido ¡Ja!
-Claro… ¿y usted? –me miro y yo avergonzado pedí lo mismo. Se alejo a llenar nuestras copas y al llegar no las entrego –Ahí tienen.
-Gracias –dijimos al unísono y bebimos de una. Estábamos muy nerviosos.
Me quede mirando todo y la verdad, me sentía como primera vez en una Disco, aunque esto tiene un porque. Desvié mi mirada del resto y observe a Taka, que extrañamente NO ESTABA.
-Mierda, ¿dónde está? –Empecé a buscarlo, pero me era imposible. ¡El muy maldito me dejo solo y con estos tipos raros al lado! Mis manos empezaron a sudar y sentía que me iba a dar algo ahí mismo, más cuando a mi derecha un viejo me tiro un beso. ¡¿Dónde estaba Ruki?!

5 comentarios:

Kya dijo...

waaaaaaaaaaaaaaaaaa, está mega emocionante!! me gustó mucho.......¿tiene continuación, cierto?

Anónimo dijo...

waaaa.. de verdad ta muy bueno.. me rei muxo XD.. espero que pongas la conti pronto ^^ mas si es en amor yaoi XDD

Javito SoAsdf dijo...

OMFG!
me encanto! esta muy bien escrito y la historia es muy original *u*...continualo onegai >.<

Massielcilla dijo...

Mah' gad D: morí con lo de Koron gay x'D ♥
Me gustó mucho, & me reí un montón *3*!
Continúalo ;__;!

anna. dijo...

Omfg, morí(?)
Los trajes que llevaron a la disco esa, opordios que homosexuales se debieron ver.. yo quiero 8D!

Y Koron gay fue epic xD

Esperando continuación, genial idea 8D