INFORMACIÓN DEL BLOG

El blog es de tematica YAOI, YURI y SHOJO, osea de escritos de parejas homosexuales y heteroxesuales como con contenido sexual. Así que si no te agrada esto, cierra la página y se respetuoso. Yo no te falto el respeto y tu menos deberías hacerlo. Fue hecho con la intensión de lograr publicar mis escritos, en caso que en otra página que me encuentro tenga problemas con el servidor y no logre subirlos hasta un buen tiempo. También quiero recordar, que May-tsunade8 o Hudson soy yo, en caso que crean que se esta haciendo un plagio acá. Y cualquier duda, problema y sugerencia, explicar en los comentarios. Gracias por leer.

Capitulo 9

Todas las personas se encontraban en un profundo silencio en esas cuatro paredes en que por fin termino de escucharse las canciones en un incomodo sonido, lo cual molesto a sus oídos, pero entendiendo por fin cual era el problema que los había traído de vuelta a USA.

– Eso fue lo único que pudimos rescatar, lo otro habría que grabarlo de nuevo. –Explico seriamente el asistente de audio, mirando algo acongojado al par de músicos, al manager de ellos y otros dos chicos que estaban como apoyo moral, en caso que le culparan de todo a él... aunque él era el único japonés de los tres para dialogar.

Kyo cerró los ojos estresado, Die suspiro y el manager se levanto de su asiento, caminando y pensando atrás de ambos chicos.

– Necesitamos a los demás, no podemos con solo una guitarra y el vocal… ¡Demonios! –grito sulfurado el manager– ¡¿Por qué no explicaron bien esto cuando llamaron?!

– Lo sentimos, pero tampoco sabíamos que únicamente habían traído a dos… -se explico el de audio, en ello que uno de su equipo asentía con la cabeza, lo que le hizo pensar “¿qué sabes tú de lo que hablamos?”-. De verdad lo lamentamos mucho, pero…

– No sacamos nada lamentándonos… –Habló Die, levantándose de su asiento ante la atenta mirada de todos, llegando al lado del manager y posar su mano con presión en el hombro de este– así que mejor pongámonos mano a la obra. -suspirando y entregando una sonrisa a todos, la cual produjo una sonrisa contagiosa a los demás e incomodidad a Kyo; que giro su cabeza a otro lado. –Kyo, llama a Kaoru.

– ¿Eh? –Salto de improviso, mirando desde arriba de sus lentes al pelirrojo como si tuviese dos cabezas.

– Que lo llames, ¿no escuchaste? –Uso un tono algo frío, poco característico en él.

– Llámalo tú y no me des órdenes -.Uso el mismo tono, pero más venenoso, aunque esto no pareció molestar a Die.

–Ya, tranquilos… –se interpuso el manager– ¿Para qué lo quieres? –preguntó.

– La parte que esta imperfecta es la parte instrumental ¿no? –el chico de audio y Kyo asintieron con la cabeza como un “si” –Pues yo haré las dos guitarras, ya que las grabaciones son apartes y al final se complementan, bueno… –hizo una pausa y al poco prosiguió- le pediremos a Kaoru que haga las grabaciones de batería y bajo, las envíe y ¡listo! Llegan y las adjuntamos con lo que falta…

– Puede ser –dijo pensativo el de audio– al final de cuentas, en otras ocasiones hemos hecho algo parecido con otras bandas… digo, hacer grabaciones a larga distancia y etto… -empezó a sudar, mirando el techo y no ver las miradas, esperando que nadie notara el detalle-.

– Fuck-mather

– O sea que… venimos por las puras… -Incrusto con la mirada al equipo de audio, el manager, en ello que a movimiento robótico (por el empeño que ejercía en controlar su molestia y pulso), saco su móvil y se disponía a marcar, pero una mano ajena no lo dejo -¡Die!

– Kyo, ten, llama a Kaoru y cuéntale los detalles –Le tiro literalmente hablando, el móvil, donde este en respuesta solo refunfuño.

– Dije que no pienso…

–Manager-san, vaya a hacer los papeles, Kaoru no está y me joda hacer el papeleo de derechos… etc. –Le miro dulcemente -¿Por favor?

– Ok, lo haré… -Arrugo el entrecejo y suspiro para calmarse –Intenten grabar lo más rápido posibles, recuerda que vamos contra el tiempo.

– Lo sé –le sonrió y miro al trío de audio –preparen los equipos por favor.

– ¡Ok! –Respondieron los tres a la vez, que apresurados, seguían al manager para salir por la puerta, quedando él y Kyo solos.

– ¿Qué te ocurre ahora? –Espeto el rubio, el cual solo le miro de reojo al momento de sentarse a su lado, sin pensar en llamar todavía; teniendo el móvil en sus manos -. ¿Desde cuándo piensas? Mejor dicho… ¿Alguien te la metió por detrás para andar así?

– Kyo deja tus infantilismos –le corto, sin dirigirle la mirada– no quiero empezar el día con peleas sin fundamentos. Ahora llama…

– ¡Pues hazlo tú, no me jodas! –Le grito, intentando controlar la ira, aunque la tolerancia no era su fuerte y menos guardarse sus molestias -¡No pienso obedecerte! ¡Ni que fueras Kaoru para dártelas de líder!

– ¡No me vengas a comparar con Kaoru! –Le grito molesto, sintiendo el de soltar todo lo que en ese momento tenía guardado adentro - ¡¿No te entra en la cabeza del porque justamente a ti te pido que hables con él?! ¡¿Acaso no lo extrañas?! – Die empezó a acercarse entre gritos, casi cortando el espacio personal que tenían ambos, donde el rubio abría más los ojos por la impresión y agradecía tener los lentes puestos para que el otro no notara ese hecho. - ¡Si sé que mueres por hablar con él! ¡Antes ni siguieras lo dejas un momento a solas! Ve~ ¡llámalo! ¡Aprovecha el inconveniente! ¡El que pide que dejes de joder acá soy yo, Kyo!

Luego de ello solo escucho la silla caerse y escuchar las últimas palabras del pelirrojo antes de cerrar la puerta tras él.

– Si te hablo es porque me aburrí de este juego de hielo… has lo que quieras.

Tomo bocanadas de aire, ya al verse solo, quitándose los lentes; reflejándose en su rostro la molestia que pasaba del dolor a una decaída, que una vez se hubo sentido recuperado marco y espero a que Kaoru respondiese al móvil.

Varios segundos pasaron, donde el pitido seguía constante y obtuvo por fin respuesta, en ello que el staff entraba con el implemento faltante, ubicándose a un rincón de la sala para que no le escucharan.

– ¿Mochi-mochi?

– Kaoru, soy yo, Kyo.

– ¿Eh? ¡Hola Kyo! ¿Cómo están? ¿Por qué tienes el móvil del manager? ¿Paso algún inconveniente?

– ¿Podrías dejar de preguntar y escucharme? –Dijo frustrado, hasta que obtuvo silencio del otro, escuchando algo como “que temperamento” y algo lejano como “¿con quién hablas?” –Te llamo por el problema que tenemos acá con lo del álbum.

– ¿Hn? ¿Qué paso?

– Pues, una estupidez que pudimos haber arreglado allá sin haber venido, pero acá les encanta vernos las caras y pues…

– Al punto… -Cortó Kaoru, mientras tenía a Toshiya pegado a su lado escuchando por el otro lado de su móvil e incomodándole, que varios fueron sus intentos de alejarlo, pero ni caso. Shinya a un metro de ellos, miraba atento como escuchaban. –entiendo, si… no, no hay problemas y dile que yo haré la mía, que no se las de héroe, ¿eh? Aja… pienso lo mismo –el pelinegro se pegó más a él –joder Toshiya, ¡déjame en paz!

– ¡Hay! –Se aleja antes de recibir un golpe en el brazo por parte del mayor-¡Shinya, casi me pega!

– Lo vi. –respondió tranquilo, lo cual molesto a su novio, si bien, tenía claro que al poco estaría igual que siempre. Una vez que Kaoru corto la llamada, se atrevió a preguntar -¿Qué paso?

– Haremos las grabaciones de dos de las canciones que salieron fachadas –suspiro, mientras se acomodaba en su asiento junto a la mesa con los otros dos; lugar de comidas del Starbucks. –Lo cual no es mucho, pero… ¿lo escuchaste no To-to?

– ¿Eh? ¿Hablas de Kyo? –el mayor asintió con la cabeza -. Si, parecía… que quería llorar, como ahogado, ni siquiera pudo insultar a la disquera.

– ¿Cómo? –aun sin entender muy bien la conversación de esos dos, al poco se hizo una clara idea en la cabeza de que podría ser - ¿Creen acaso qué…?

– No saquemos conjeturas tan prontas –interrumpió Kaoru, mientras jugaba con la pajilla de su bebida– Ese fue solo nuestro parecer, nada más… -suspiro –. Solo espero todo se solucione pronto con esos dos.

Shinya se encontró con la mirada de su novio, notando la confusión en sus ojos, aunque él más que confundido… era una preocupación lo que le angustiaba.

– No lo sé, chicos, pero tengo un mal presentimiento de esto. Quizás…no fue buena idea mandar a esos dos solos.

– ¡Shin-shin! –Le ánimo entonces Toshiya -¡No seas aguafiestas! ¡Ya verás que todo sale bien!

El castaño claro asintió con la cabeza y prosiguió en comer junto a los otros dos.

Quizás y solo quizás, solamente se estaba auto-sugestionando.




*o*o*o*






La grabación número quince.

Llevaban horas encerrados grabando, contando que es el tercer día, esas se sumaban a otras más que se habían hecho el día de ayer, y siendo que por más que le dijo que Kaoru haría su parte, Die se empeño en hacer la otra guitarra y ahora lo veía tocando con audífonos puestos al otro lado de la sala, escuchando de vez en cuando las instrucciones del encargado de audio.
En tanto él, pues se sentía incomodo, porque su único aporte ahí era dar su opinión sobre las grabaciones, ya que su parte no se vieron afectadas. Pero volviendo al punto de la incomodidad, esta acrecentía más específicamente cuando su mirada chocaba con la de Die de vez en cuando… provocando que empuñara sus manos con tal presión que se las dejaba morada y a la vez contrayendo emociones mezcladas en su interior.

– ¡Stop! –Hablo por un micrófono uno de los sujetos a su lado –Eso es todo por ahora, puedes darte un descanso… - para al momento mirarlo a él -¿Qué piensa de la grabación?

– ¿Eh? –Exclamo confundido, ya que se había quedado pensando y atento a los rudos acordes que daba el pelirrojo, que obviamente en ellos los escuchaba más agresivos… que de alguna forma, le perturbaba porque no parecían los acordes del otro Die que conocía.

– Que si le pareció bien.

– Si, está bien así –Dijo sin mucho interés, en tanto veía como el guitarrista tomaba agua mineral y marcaba su móvil, haciendo que pusiera atención a lo que hacía, sin embargo, este al empezar a hablar salió de la sala de audio.

Camino hasta la puerta y también salió, miro para ambos lados del pasillo y siguió en silencio la voz del pelirrojo, hasta que dio con él a unos metros de distancia, donde prefirió mantenerse a distancia y escuchar sin ser visto.

– Nee… puede ser. ¿Hum? Si, termino dos grabaciones más y salgo… No, tranquila, no hemos hablado de ello…jajaja… no seas dramática. ¿Qué? ¡Si, pareces mi madre! Jajajaja… gracias niña loca.

“Otra vez”

Pensó internamente, sintiendo que su corazón se contraía, aunque no lo quisiese admitir.

No era la segunda vez, ni la tercera vez que lo escuchaba hablar así… con ella, con aquella chica que desconocía y apareció de un día para otro, luego de la extraña desaparición de Daisuke y sus comportamientos toscos con él de un día para otro, que luego de aquella discusión, no volvieron a hablarse, a no ser que sea por lo de la banda y uno que otro monosílabo.
Si bien, sentía que se lo merecía.
Arrastro su cuerpo por la pared tras suya y se dejo caer apesadumbrado, hasta tocar el frío cerámico a sus pies, apoyando la cabeza en sus rodillas.

– ¿Qué?… ¡Claro!…si, yo también te quiero, bye.

“yo también te quiero”

No aguanto más y corrió a sentido contrario, antes que el otro lo viese, buscando las escaleras de emergencia y subirlas hasta encontrar el final de ellas, donde una vez sintió el aire chocar en su cara a la vez que entraba a sus pulmones… gritar fuertemente al momento y dejar su cuerpo caer al suelo, quedando contra el suelo sujeto por sus cuatro extremidades, seguir gritando y derramar lagrimas por los ojos.

–Perdóname Tooru, yo sé que debía seguir…guardándomelo, pero… te amo.

Te amo…

-Te amo… Kyo.


– ¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHGRRRRRRRRRRAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHH!




*o*o*o*o*






El trabajo por hoy había terminado para él, siendo que la verdad ni deseos tenía de seguir ahí y busco la forma de salir antes gracias a que su aspecto lucía algo demacrado por lo ocurrido en la azotea, lo cual agradeció internamente como el que nadie preguntara por ello.

Bajo del taxi, pago sin interés de saber cuanto había pasado de más y subió a su cuarto sin mucho preámbulo, hasta que su móvil le saco de sus pensamientos, verifico quien era y decidió contestar.

– ¿Qué quieres Toshiya? Estoy cansado y no tengo ganas de hablar con nadie.

– ¿Paso algo? Digo, te escuchas mal… Solo quería saber si...

– Como dije, estoy cansado ¿llamas en otra ocasión? ¿ok?

– ¡No, espera! ¡No cortes!

– Ya deja de joder Toshiya, no tengo ganas de…

– ¡Pues me escuchas! ¡Y si cortas, seguiré insistiendo hasta que me respondas!

Suspiro irritado por ello, mientras abría la puerta y entraba a su cuarto.

– Ok, ¿qué quieres?

– Has peleado con Die ¿verdad?

– Mejor hablamos otro día… yo…

– ¡No! ¡Ese idiota te ama! ¡Con él fue con quien hiciste el amor esa noche y…!

– Lo sé. –se tiro a la cama, quedando mirando el techo y cerrando los ojos agotado.

– ¿Cómo? –se escucho asombrado el de la otra línea -¿Cómo eso?

– Te la haré corta… -suspiro, buscando la forma de que el otro lo déjase en paz, aunque lo dudaba –Recordé todo, esa noche bebí e hice que él tuviera sexo conmigo… Ahora, él, parece estar metido en una relación con otra persona ¿Ok?

– ¿Qué? Pero si él…

– Toshiya, las personas no aman para toda la vida… yo no le correspondí, es obvio que busco en otro lado.

– Eso no puede ser…cierto, digo ¡Sufrió mucho! ¡Yo fui testigo! Agg… ¡Yo sé que tú también le amas!

Kyo sonrió con sorna hacia su persona.

– Amar…. –en ello escucho la puerta del cuarto abrirse y cerrarse, así que supuso que era Die. Este apareció al poco, en que se vieron unos segundos, desvío su mirada y al poco lo veía entrar al baño. –Toshiya, vez muchas películas… disfruta todo el tiempo que puedas con Shinya, porque yo intentare hacer lo mismo cuando vuelva a Japón y vea a Kaoru… porque a él…

– ¡Cállate! –le interrumpió -¡No puedo creer lo cabezotas que eres! ¡No tengo que estar ahí para saber que estás mal! ¡Si estuvieras detrás de Kaoru, ya estarías llamándolo como tres veces o más por día! ¡¿Crees qué soy estúpido?! Amigo… te conocemos tanto que sabemos cuando estás mal, y sé que mueres por estar en el lugar de esa tipa que dices que anda con el otro idiota… Por una vez en tú puta vida, Kyo, has caso al mundo rosa del amor y al corazón.

– Jajajaja… Toshiya, mándale mis saludos a Kaoru y deja de fregar con el asunto, mejor preocúpate de los tuyos, yo… –escucha algo romperse y caer algo de gran peso al piso –Después hablamos.

– ¡Espera…no! ¡¿Qué fue…?!

Una vez hubo cortado la llamada, camino lentamente al baño, quedando en silencio para percibir algún ruido extraño que le dijera algo. Pero al no ver respuesta, se acerco otro poco más y poso la oreja en la puerta para escuchar mejor, aunque nada paso. Segundos pasaron para que decidiera llamar y empezó a golpear la puerta, aunque como antes… nada ocurrió y eso logro angustiarle, tanto así que el presentimiento que sintió antes, al escuchar el ruido pasado, se intensifico y llegó a gritar al no obtener respuesta.

– ¡Mierda, Die habré la puerta! ¡Die! ¡Idiota te hablo!

Nada.

Forcejeo con la puerta varias veces y no cedía, miro con algo para romper la puerta, pero nada a mano ayudaba, así que intentando controlar la angustia y se puso a pensar, pero no logro su objetivo al no lograr concentrarse, empezando a empujar como golpear con su cuerpo la puerta sin ningún logro.

– ¡Die no es gracioso! ¡Imbécil, sal de ahí! Die…

Cayó rendido, mientras respiraba agitadamente y maldecía por no recibir respuesta, como el hecho de no lograr derribar esa maldita puerta.

– ¡¡¡DIE!!! ¡¡¡HELP ME!!!

Al poco llegaron encargados del hotel y le abrieron la puerta, que a la vez que sintió alivio porque al fin pudo entrar… si bien, esta cayó, cuando sus ojos vieron el cuerpo del pelirrojo en el piso y más pálido de lo que era.

– ¡Die! ¡Die!... -Le zamarreo varias veces, mientras uno de las personas a su lado llamaba a una ambulancia y otro se acercaba a medir el pulso - ¡Despierta, nee Die, despierta! ¡Despierta!

– Esta inconsciente, aunque su pulso es muy débil…

– Se va… -apenas pudo continuar, ya que el llanto le detuvo y ahogaba sus palabras-¡Die despierta!




*o*o*o*o*




Pasaron varios minutos para que llegara la ambulancia al hotel, entrara y se llevaran a Die de emergencia, donde él lo acompaño todo el camino ahogado en su propio llanto e insultos, que nadie más que él entendía por el idioma.

El manager a los pocos minutos llego al hospital donde habían dejado en cuidados intensivos al pelirrojo, caminando en un andar agotado -por la escaso ejercicio en su cuerpo- empezándolo a disminuir hasta llegar donde Kyo; ubicado en el pasillo, en que esperaba que al menos Die no se encontraba más mal de lo que pareció verse en el baño.

– ¿Has sabido algo? ¿Qué ocurrió con Die-kun? –Notando los ojos hinchados del más bajo y el rostro cansado de tanto llorar.

Kyo negó con la cabeza antes de hablar.

– Lo entraron a una…sala y de ahí que no sé…nada más.

El hombre, ante el estado que demostró Kyo, prefirió callar y cuando estuvieran al corriente de todo, como de que Die no estaba grave-porque debía ser así- pediría alguna respuesta a todo lo que le pasaba a esos dos.

Al cabo de un tiempo, por fin un doctor apareció para atenderlos, el cual hablo seriamente y con bastante paciencia, al notar el escaso conocimiento de ingles que tenían ambos extranjeros, y explicar el estado del paciente. Siendo testigo, como comúnmente es, el ver las expresiones de preocupaciones de los cercanos.

– ¿Qué dijo el tipo ese? –pregunto Kyo sin entender.

El manager busco un lugar donde sentarse y se calmo por tantos pensamientos en su cabeza, antes de explicar.

– El doctor dijo que de milagro solo fue un desmayo por falta de nutrientes en el cuerpo… Die presenta un estado bulímico, pero no severo, pero se puede agravar si no es tratado a tiempo… -se llevo una mano a la cabeza, haciendo una pausa y seguir al poco –Que esto… es solo un aviso de un futuro paro cardiaco por desnutrición.

– ¿Paro cardiaco? –Pregunto anonadado.

– Si. Por lo que tengo entendido, una persona que presenta estado anímico y desnutrición, aunque parece ser que hablo de lo mismo… presenta los desmayos que son un aviso de falta de energía en el cuerpo, lo cual afectara después a la sangre, disminuirá y no llegara al corazón, provocando… un paro cardiaco.

El rubio se mantuvo en silencio, sin saber que pensar, esperando que la idea de que Die fuese fusílame-la cual paso en su cabeza- fuera una mentira, ya que había escuchado casos sobre esa enfermedad.

¡No lo vuelvas a hacer! ¡Jamás pienses en algo así! ¡Piensa en los chicos!

¡Cállate! Ni siguieras entiendes ¡Para mi la música es todo!

¡Piensa solo que es un resfriado, no lo tomes como una sentencia de muerte!

¡Quedare sordo, no escuchaste al viejo ese!

Lo escuche…

Entonces déjame tranquilo, cuando digo que no quiero seguir con mi vida si no puedo escuchar lo que amo.

¿Amas tanto para quitarte la vida?

Si
Die, porque lo que hago y la música en este momento… es lo mejor que me ha pasado en mi puta vida, tanto así que ya no podría vivir sin ella.


“no puede ser…cierto, digo ¡Sufrió mucho! ¡Yo fui testigo!”

*o*o*o*o*

– Mierda, se me corto una cuerda –Hablo el castaño oscuro, que en medio de la grabación junto a los dos chicos, apenas había avanzado y fue interrumpido por el resonar de la cuerda partida en dos.

– Bueno, con calma. Lo haremos de nuevo. –comento el castaño, que lo primero que se le vino en la cabeza fue; -mal presagió.

– ¿Eh? ¡Shinya! –Chillo su novio ante tal pensamiento y pesco el micrófono de este, hablando… o mejor dicho, gritando al guitarrista para que lo escuchara, mientras hacían el cambio de guitarra. -¡Te dije que te cortaras las uñas! ¡¿Qué uñas?! ¡Pesuñas, si pesuñas! ¡Eso es lo que tienes en los dedos! ¡Ahora ven para acá que te las limo al menos!

– ¡Deja de gritar que me dejaras sin oído! –Le recrimino Kaoru, mientras le insultaba con la mano -¡La cuerda se corto sola y vete a la mierda! –luego miro al rubio y supuso lo que él también pensaba. –Shinya, llama al manager, que no estaré tranquilo si no sé nada de esos dos.

– Si… -se fue en busca de su móvil.

– ¡¿Por qué todos son así de negativos?! …Mal presagió, si como no… ¿no?

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