INFORMACIÓN DEL BLOG

El blog es de tematica YAOI, YURI y SHOJO, osea de escritos de parejas homosexuales y heteroxesuales como con contenido sexual. Así que si no te agrada esto, cierra la página y se respetuoso. Yo no te falto el respeto y tu menos deberías hacerlo. Fue hecho con la intensión de lograr publicar mis escritos, en caso que en otra página que me encuentro tenga problemas con el servidor y no logre subirlos hasta un buen tiempo. También quiero recordar, que May-tsunade8 o Hudson soy yo, en caso que crean que se esta haciendo un plagio acá. Y cualquier duda, problema y sugerencia, explicar en los comentarios. Gracias por leer.

Capitulo 7

Señores pasajeros, se les informa que el vuelo esta a punto de concluir, quedando media hora para aterrizar en San Francisco. Se solicita que abrochen sus cinturones para mayor seguridad…

¿Ya llegamos?
Vaya, no creí que llegara a dormir todo el transcurso del viaje, pero capaz lo necesitaba.

Me lleve una mano a la boca para tapar mi gran bostezo y mire aún algo adormilado, dentro del avión hasta dar con Kyo, pero no estaba ¿Dónde se había metido?
Sacudí mi cabello con una mano y luego pude notar que alguien salía del sanitario, peleando con alguien en el camino, seguir caminando y sentarse a mi lado… ahí estaba.

– ¿Qué? –Me inquirió con el entrecejo fruncido.

–Nada –Dije sin tener ganas de comprender su mal humor, aunque curiosamente, en ocasiones notaba que me veía de reojo y murmuraba algo que apenas podía comprender.

Pase de ello.

Estuve así con él hasta que bajamos, nadie decía nada, nadie iba a dar pie a nada, sin embargo esa situación me deprimía mucho. Es incomodo saber que a quien amas te odie, pero quizás me lo merezco por destruir nuestra amistad con sueños que obviamente quedarían en eso, en sueños.

Caminamos en silencio y esto me aburre ¿Qué hago?
Buscamos nuestras respectivas maletas y sin querer roce con su mano.

– ¡¿Se puede saber qué planeas?!

– ¿Eh? ¿Qué te ocurre a ti?

– Solo mantente lejos.

La verdad que no le comprendo ¿qué le pasa? Apenas pesco su maleta, casi me pega con ella, que si no fuera porque algo de agilidad me queda aún con los años, me hubiera dado. El manager nos llamo, mientras hablaba con celular en mano y nos explico que al menos este día podíamos descansar; así que como era de noche, era obvio que solo como unas cinco horas, pero algo a nada estaba bien. Lo extraño fue que Kyo no reclamase y solo escuchara, cuando es el primero en decir algo. Le mire de reojo y di con sus ojos, los cuales me miraron al menos unos segundos y los desvió… ¿sonrojado?
Sonrojado o no, volvió a insultarme ante la atenta mirada del manager; que no comprendía que le pasaba y yo preferí no pensar en ello. Hoy sinceramente estaba extraño, así como su comportamiento dejaba mucho que decir.

Ahora que lo pienso, necesito comer…

– Ahh… ¡cuidado!

Iba caminando nuevamente detrás de ambos, cuando escuche aquel grito. Gire mi rostro y me di con que casi piso uno de esos perros chuchu (como le digo), que son tan enanos, que si no fuera porque ese perro ladro, le habría pisado.

– ¿Qué…?

– ¡Grap, grap!

– Lo siento mucho.

–No, no hay problema.

El perro tenía dueño o mejor dicho, dueña. La chica era joven y bonita; recogió a su perro para que no volviese a escapar, pero parecía no tener problemas. El chucho se había encariñado con mi pierna.

– Wow… tú también eres japonés.

– ¿Eh? –En ello di cuenta con lo que decía la chica y note a qué se refería-¡Verdad! ¡Hahaha…! –no entiendo porque me reí, pero lo hice y ella rió conmigo-. Debes tener cuidado, porque con lo enano que es…

–Chuu…

–Si, eso, Chuu… pues no lo vez más. –Sonrío divertida.

–Lo sé, sino imagina el susto que me dio. ¡Pero me alegro que se haya detenido contigo, aunque no hiciste nada por detenerlo! Hahahah…

–Es verdad hehe…

–Le agradas. ¿No, Chuu?

– ¡Grap!

–Hahaha… -No supe que decir y me sentí por un momento avergonzado, pero bien, por el comentario de la chica. Iba a responderle o, como es común en mí, empezar a hacer vida social. Sino fuera porque justo me interrumpieron… o mejor dicho, me asustara la presencia de alguien; sintiendo un escalofrío y dar con la mirada de Kyo detrás de la chica, habría seguido.

– ¿Se puede saber qué mierda haces? Te pierdes y te encuentro ligando, estamos esperándote, idiota.

–Etto…yo…

–O.k. –fue lo único que le respondí, creyendo que luego se iría, pero no lo hizo y esperaba. Suspire ofuscado y le sonreí a la chica. –Bueno… yo me voy yendo, fue un gusto conocerte.

–It`s nice to meet you, too.

– ¿Eh? –Enarque una ceja y ella rió para luego despedirse con la mano, abanicándola de un lado a otro por encima de su cabeza, y después desaparecer ante el bullido de gente. Aquello me sonó a ingles, pero era de esperarme, que aunque pasara un buen tiempo en un país no lograra aprender algo de idioma, a diferencia de Shinya… así que no supe que me dijo.

– ¿Te quedaras mirándola o tendré que moverte yo? ¡Nos esperan, idiota!

Valla manera de sacarme de mis pensamientos, pero no le respondí. …l estaba raro y el buen aire que me entrego la chica… que ahora que recuerdo, no le pregunte nombre… al menos me saco un peso de encima y, no porque fuera él me iba a arruinar mi estado de ánimo. Empecé a caminar y él me siguió detrás, que como ya se le estaba haciendo costumbre, murmuraba a mis espaldas.

Sabía que me odiaba… ¿pero tenía qué ser tan obvio?

El viaje en la camioneta fue silenciosa, al menos por la parte de los dos, ya que el manager nos seguía explicando lo que se nos vendría mañana. Llegamos a media hora al hotel, que no nos sorprendió demasiado, ya que era el mismo al que antes estábamos.

Deje de jugar con la cadena de mis jeans, fije mi vista de nuestro manager en recepción, que en cuanto volvió… creo que no fue el único que vio con miedo la pequeña llave que traía en mano. Gire mi rostro para ver el suyo y me percate que movía la boca, como diciendo “No” a cada momento, si bien no alcance a preguntarle nada, ya que hablo primero aquel hombre.

–Esta es la llave de su habitación, chicos.

Para mi el tiempo se detuvo o se puso en modo cámara lenta, cuando estiro las llaves hacia mi y fue cuando…

– ¡Yo no pienso dormir en la misma cama, que este idiota!

– Niimura, no es hora que empiece a hacer berrinches. –El manager daba miedo cuando quería-. Además no estarán en la misma cama, sino en una recamara compartida, pero con dos camas…

No sabía si reírme o no, pero preferí aguantar mi risa, ya que ambos estaban de mal humor y no me quería integrar a su club.

– Como sea… -empezó a caminar con su maleta hacia el ascensor-. ¡Tú tienes la llave, así que deprisa!

– Anuncia tus comentarios a la otra a la prensa… ¡no tienes para que gritar! –Me quejo, pero no responde y sigue su camino. He iba a hacer lo mismo, pero justo sentí que me detenían antes, notando la mirada preocupada del manager.

– Intenten llevarse bien. No es bueno que ambos estén con esa actitud, que para tú información… ya algunos chicos con los que trabajamos dan cuenta de ello y empiezan a murmurar… -maldición… -y tú sabes que cosas vienen después.

–Rumores mal intencionados… -respondo y el asiente, aunque cualquier cosa que dijesen, no estarían lejos de la realidad. Nuevamente me dirigía donde estaría Kyo, imaginándomelo aclamándome con insultos, pero otra vez me hablo.

–Cambiando de tema… ¿Die-kun, estás comiendo bien? Te vez algo…

–Estoy bien, no se preocupe. Buenas noches.

Entrometido.

Al llegar al piso, no camine directamente donde él, cuando di con su figura, simplemente me le quede mirando unos instantes.

Solo quería observarle en silencio una vez…
Antes que sus palabras idiotas llegasen.
Quizás analizarle para entender que fue lo que me trajo…
Sin tener que encontrarme con sus ojos afilados.

Saque fuerzas, que desde hace tiempo no sabía que tenía y apresando con fuerza mi equipaje, dirigirme hacia él.

–Ya era hora.

–Entra… -Dije cuando ya hube abierto la puerta, pasando el primero y seguirle.

Suspire profundamente e intente no verlo, pero…

– Yo dormiré junto a la ventana.

¿Dónde quede yo? ¿Dónde esta el Die que reía, el qué alegraba el ambiente? ¿Hace cuanto tiempo ya no rió? ¿Desde cuándo me enamore? ¿Cómo fue que te vi diferente?
¿Cuándo fue que me cambiaste?

– ¿Qué haces?

Al final de cuentas soy débil…

– ¡Die! ¡¿Dónde vas?!

Respirar de vez en cuando para calmarme ya no sirve, intentar no verte es cada vez más complicado, hacer que ya no existes… es engañarme.
Porque aunque no te vea, estás dentro… y siento que mi orgullo fue reemplazado con la sensibilidad de mil sueños.

– ¿Dónde…estoy?

He salido del hotel y no comprendo como llegue a parar tan lejos, que ni recuerdo como volver… ni veo a lo lejos el hotel. Estúpido.

Tengo frío y me arropo con mis brazos.

¿Cómo vuelvo ahora?

Idiota impulsivo… maldito Kyo…

– ¡Grap, grap, grap…!

– Ese ladrido… -Noto impresionado, que el perro chucho de la otra vez nuevamente he dado con él. No obstante, no fue al único. – ¿Tú?

– Wow… eres el chico del aeropuerto. Hola.

– Hola…

Continuara.

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