-¡Vamos! ¡Está será la sexta canción y terminamos!
-¡¿Kao-kun de dónde sacas tanta energía?!
Creo que he esforzado mucho más que antes mi garganta, pero creo poder dar más de mí.
Llevamos varías horas ensayando, contando los últimos días, parece que estaremos listos para el live en Texas, para volver después a casa nuevamente… y sonrío por ello. No hay deseo más grande que el volver a Japón y dejar de craneárselas con el ingles americano, que para hasta preguntar “¿dónde queda el baño?”, lo tengo que saber.
Pero la travesía se ha vuelto amena, sea cual sea el milagro…o porque simplemente fue él.
Si le veo que él sonríe, yo sonrío.
Si le veo que él habla, acapara mis oídos.
Y si le veo acercarse o hacer un leve roce con mi cuerpo, acapara todos mis sentidos y siento que mi pecho se quema y se ahoga avergonzado.
Odio sentirlo, odio está vergüenza, odio está atolondrada cabeza y odio a mi corazón que parece que se desborda de latidos.
Pero más lo odio a él por hacerme sentir sucumbido.
-¡Yes, yes, yes! –Toshiya. -¡Por fin hemos terminado!
-Que drástico eres…
-¿Qué dices mí, Shinya? -Le sonríe pícaramente, dejando el bajo a un lado con cuidado y sin dejar de mirarlo, caminando luego hacia su encuentro.
-Nada, ya un día entenderás.
-¿Por qué?
-¿Otra vez empezarán a discutir?
Siempre lo mismo, y por ello él se enoja.
Y para mi desgracia o no, eso también me encanta de él.
Shinya y Toshiya son una pareja de polos opuestos, que aunque sean mis compañeros y amigos, aún intento recordar como llegaron a ello. Pero creo que eso ahora no importa.
Aunque los envidio… Por esa unión, ese amor que se tienen y esa paciencia en Shinya a cada arrebato de Toto o viceversa, por el aguante del silencio del otro.
- ¿Kyo, pasa algo?
-No, nada. ¿Por qué preguntas?
-Te has quedado mirando a esos dos… –Apuntando atrás de su espalda a los antes nombrados. –…como en otro mundo.
-Hahaha… No es nada. Sólo pensaba en… ¿cosas? ¡Sí, cosas!
-Si que estás bien extraño, eh…
Ahora le sonrío, pero me siento ímbecil al hacerlo. ¿Qué consigo con eso? Es como la escusa para cada pregunta; de que si estoy extraño o me ocurre algo más… o mas bien la escusa que sé aplicar por lo que siento, únicamente a él.
Es en estos casos que me gustaría ser como Toshiya y hablar, como si no importara nada, te confesaría mis sentimientos y esperaría a que me abraces por corresponderme. ¿Pero eso ocurriría?
-Pareces algo pálido...
-¿Eh? –Me sorprendo. ¿Qué haces tan cerca de mí? ¡Aléjate!
-No, no tienes fiebre o algo. No te enfermes, que luego te desmayas en los lives. -Te… ¿preocupas por mí?.. Si esa noche ocurrió algo ¡Dímelo! -¡Nos vemos chicos! -…No te vayas…
Se aleja y le quedo mirando, hasta que se pierde por la puerta de la habitación. ¿Qué le habré hallado para que me atraiga tanto? ¡¡Maldición, esto me esta afectando!!
Debo controlarme, pensar frío y respirar.
Pero añoro tanto… y tengo miedo de caer. ¿Qué haré? ¿Qué hacer contigo?
Die, a Shinya sé le ocurrió la idea de ir a tomar algo por ahí. ¿Te unes?
Siempre con la mirada ida, pareces interesarte más en los demás que yo…
Como ahora.
Cuando te hablo me evitas. Tus ojos parecen querer esconderse de los míos, ¿Qué pasó con nosotros? ¿De aquella amistad que decíamos querer y de las risas y sonrisas, ahora prófugas?
¿Por qué cuando justo te necesito? Die…
-No creo estar de ánimos. –Descuidadamente les hablas y sé que deseas salir de acá. ¿Soy yo cierto? ¿Cuánto asco sentirás? porque compartes el mismo aire con un gusano como yo. –Iré a casa, disfruten por mí.
-¿Seguro Die-chan? –Ahora pareces evitar de todos. Hasta de Shinya, que es amable contigo, le esquivas la mirada… ¿Qué ocurre? ¿Qué ocultas?
-Seguro…
… No lo sé…
Perdónenme, pero debo ahora morderme la lengua… y sí es posible, coser mi boca.
Discúlpenme, porque veo mi solución en la soledad.
Lo lamento, de verdad Shinya…
¡Por favor no me mires así! Te conozco, y si fuera por mí te lo diría, pero no puedo…
-Entonces te dejamos de paso a tu casa ¿Si?
Sé que quieres ver algo más en mí, algo que me delate, Shinya... Toshiya.
Sean felices, ustedes que puedes. Yo... intentare seguir levantando mi propia carga en mi espalda.
-No, gracias… ¡Nos vemos mañana!
…Como me gustaría decir eso siempre.
O volver a sonreír como antes…
Pasó por tu lado y a ti, más que nadie, no te pediré que me perdones por como me comportó, como soy ahora contigo…
-Die…
-Bye…
Soy un cobarde ¿cierto? … Tanto así que ni me atrevo a ver tus ojos siguiendome, porque se que me observas, aunque desearía que fuera otra manera…
Pero ni yo quiero quitarte la ceguera.
¿Te dije que soy legalmente cobarde?
¿Me odias por ello?
¿Pensaras en mí al menos?
¿Faltara algo ahí?
-¡¡Die!!
Seré tuyo...
Este reloj se oxida como yo
¿Qué les falta a las personas que aman para alcanzar el final?
Pienso que cuando era joven y tuve falta de amabilidad
Su voz estaba lejana demasiado distante
Apenas he salido del edificio y sientó que por fin respiro tranquilo, pero mí corazón aún esta anudado a esos sueños…
Camino de infraganti ante las personas que van en mi sentido contrario.
Como me gustaría que tú fueras una de ellas.
O al contrario, caminar a mi lado con tú forma gruñona y divertida de ser.
Te amo.
¡¿Desde cuando abarcas todos mis pensamientos?!
¡¡Sal por favor!!
Duele.
-Die…
Hasta pareciera que te imagino hablándome.
-Die.
¿Eh?
No es un sueño. Me pescas del brazo y me encaras con la cara contraída por molestia.
-Kyo… ¿Qué…?
-Debemos hablar.
-No creo que sea conve—
-Lo es.
Agachas la cabeza. ¿Crees que te escaparas de mí? ¡Ja, que iluso!
-Algo ocultas y no lo niegues, te conozco muy bien, Die. –Te pescó de la mano y te dirijo lejos de la multitud, sin tomar en cuenta tus peros o tus quejas.
Estoy arto de ese comportamiento tuyo, ¿acaso no somos amigos?
-Llegamos. –Digo, empujándote dentro de la pieza que ocupas Toshiya y tú… que para que decir, es todo un desastre como ustedes. -¿Qué poca higiene tienen ustedes?
-No es de tú incumbencia. –Dices molesto. –Además, gran parte es de Toshiya.
-Pues lo dudo.
-Ahora, dime… ¿Qué quieres hablar conmigo?
-No uses ese tono conmigo, que el que está molesto acá soy yo por tú actitud. –Digo cruzando de brazos, esperando que te dignes a dar la cara. -¡Así que deja de darme la espalda y dime que es lo que te pasa!
Nada ha cambiado en mi corazón desde ese momento
Los celos que te doy son sólo una invitación
Tengo miedo de ser herido, y yo no puedo hacer nada
Espero que algún día mis sueños se hagan realidad
-¡Daisuke! –Te grito, pero parecieras que no quieres hacerme caso. ¿Piensas esconderte así de mí? -¡Sí algo soy para ti, al menos da la cara idiota! ¡Al menos esa amistad! …que teníamos…
- ¡¡¿Por qué mierda no me dejas en…paz?!! ¡¡Te gusta como-como me veo!!¡¡Te sientes bien con ello!! -¿Qué esta ocurriendo? Die… estas llorando -¡¡déjame y se feliz con quien quieras!! ¡¡Yo no aguanto!!
La estación envió la nieve esta noche
El ramo de amor que me diste
El ramo de veneno amoldado
-¿Qué dices?... –desde cuando los papeles se invirtieron y ahora eres tú el ofendido, el dolido… No comprendo. –no te entiendo…
-¡¡ALEJATE!!¡¡YO NO QUIERO TU AMISTAD!! …por favor...
¿Qué dice?
Apenas di cuenta del empujón que me dio contra la puerta, cayendo al piso sin comprender que le pasa, quedando asustado por su reacción.
-¡Kuso! Mi hombro…
-Tooru…
Mis sueños escarbaron en la arena
Soplados lejos por el viento
Nunca amaré de nuevo a alguien
Pero estoy buscándote todavía
La estación envió la nieve esta noche
Nunca amaré de nuevo a alguien
Pero estoy buscándote todavía
Y para cuando creí verme entre su puño y la puerta, alzado hacia arriba con su otra mano bien apresada en el cuello de mi chaqueta, para recibir un golpe en el rostro…
Sus labios se unieron en los míos en forma desesperada, logrando que sus lagrimas saladas tocaran mi rostro, shoqueado e impactado yo…
-Perdóname Tooru, yo sé que debía seguir…guardándomelo, pero… te amo.
Te amo…
-Te amo… Kyo.
Este reloj se oxida como yo
¿Qué les falta a las personas que aman para alcanzar el final?
Continuara…
Song I`ll
by Dir en grey
No hay comentarios:
Publicar un comentario