INFORMACIÓN DEL BLOG

El blog es de tematica YAOI, YURI y SHOJO, osea de escritos de parejas homosexuales y heteroxesuales como con contenido sexual. Así que si no te agrada esto, cierra la página y se respetuoso. Yo no te falto el respeto y tu menos deberías hacerlo. Fue hecho con la intensión de lograr publicar mis escritos, en caso que en otra página que me encuentro tenga problemas con el servidor y no logre subirlos hasta un buen tiempo. También quiero recordar, que May-tsunade8 o Hudson soy yo, en caso que crean que se esta haciendo un plagio acá. Y cualquier duda, problema y sugerencia, explicar en los comentarios. Gracias por leer.

Prólogo

Pareja: ReitaxRuki y otras más.
Banda(s):The Gazette y otras más.
Capítulos: Prologo.
Categoría: Shota, Humor y Drama.
_______________________________

No era una pesadilla, una locura temporal o una enferma necesidad sin fundamentos.
Apenas era conciente que aquello existía en él. Que lo remeciera de pies a cabeza y lo dejara en una especie de trance maldito del cual ya parecía que había nacido con él. Quizás estuvo en él, retenido, escondido, perdido en lo más profundo de su ser y sólo ahora aparecía para perturbarlo con noches de insomnio o tardes de descontrolada imaginación pecaminosa… o tal vez, sólo tal vez… simplemente era la victima de lo que le sucedía y el culpable era ese chico irrespetuoso, vanidoso y mimoso, que siempre se le colaba por sus ojos traviesamente y lo seducía con movimientos a un termino que él no quería llegar para su salud mental.

-Neee… eres un viejo pervertido ¿lo sabías?

-Deja de molestar chiquillo-.Despertó de su estupor y lo miro amenazante, caminando con superioridad por la orilla de la piscina y agacharse, chocando su mirada con el niño dentro del agua que se mantenía apoyado con sus brazos en la orilla donde ahora el mayor se ubicaba.

-Pervertido-Insistió y en un momento descuidado, en que creyó que el otro por la poca distancia le iba a besar, fue hundido agresivamente dentro del agua, moviendo sus piernas y brazos con desesperación, pero que al poco tuvo aire cuando el rubio mayor lo jalo hacia arriba. –I…idiota… ¿Qué…crees que…haces?

-No me vuelvas a molestar o lo pagaras caro-.Dijo amenazante, dejándolo solo jugando en el jardín, entrar a su casa y encontrar algo de paz ahí para su mente y hormonas despiertas de su juventud –Maldición.

No era ni la primera ni la segunda vez que se veía así de atormentado.

Se recostó en el sillón del salón y se llevo las manos a la cara, como si aquello fuera a retener el calor en que su cuerpo era invadido.
Suspiro pausadamente, intentando mantener la mente en blanco y dedicarse a respirar. No podía ser que él, Tzusuki Akira, a la edad de 18 años. Chico guapo, alegre, galante y de buena vida, gracias a su padrastro que los mantenían en el lujo, así como el Don Juan de muchas chicas de su instituto… se encontraba perturbado por un mocoso de 9 años.
¿Por qué ese niño? ¡El hijo de la sirvienta de su casa!

-Akira, viejo… ¿Estás?

Giro lentamente su rostro y al segundo sus ojos se toparon con aquel chico de cuerpo menudito, bajito y casi frágil ante las apariencias, que lo buscaba con la mirada y temblaba de frío al haber salido recién del agua, mojando el piso, ya que la toalla no lograba absorber del todo… y aquel torso parecido al terciopelo se veía tentador y dulce ante sus ojos.

-¡Ah, estás aquí!

Sus ojos por inercia se encontraron con el rostro del menor y decidió hacer como que no lo escuchaba, levantándose y dirigiéndose a las escaleras.

-¡Espera!

Escuchó que le grito, pero apenas pudo hacer algo, cuando algo más fuerte que el grito de ese niño lo detuvo. Un pequeño peso extra se fijaba en su cintura con firmeza, bajo su rostro y noto como los brazos del menor lo tenían apresado, para luego notar esa cabeza apoyada en su espalda.

-Mamá no está, no te comportes así conmigo…

La estancia se encontraba en tal grado de silencio, que le fue fácil escuchar la pequeña voz a sus espaldas, y hacerlo suspirar abatido por el comentario.
Se armo de fuerzas y giro entorno a sus pies, desatando aquel lazo hecho por el otro, hasta quedar de frente y hacer notorio la diferencia de altura. Este le tomo las manos y se sobresalto por la impresión, pero se reprendió de ello, decidiendo por empezar a hablar, antes de que ese niño hablara hasta el otro día.

-¿No te das cuenta de lo qué estas provocando? –uso un tono severo e incrustar su mirada en el menor, agachándose para que lo mirase bien- Esto no es un juego… y acá el único que terminara mal seré yo y…

-¡No me importa! –Chillo, arrugando el entrecejo desconforme y mordiendo el labio inferior para aguantar y no echarse a llorar-. ¡Quiero estar contigo!

-¡Pero eres un niño! ¡No entiendes nada! –Lo pesco bruscamente de ambos hombros del menor-. Esto no esta bien… y yo…-intentando ser resistente y firme a sus palabras, sin caer por la mirada enfrente suyo- no… no pienso seguir con…

-¡Yo te gusto y lo sé! –Interrumpió, llevando sus pequeñas manos al pecho del rubio mayor- y yo te amo… -resistiéndose a largarse a llorar enfrente del otro, haciendo el empeño verse maduro- no me dejes como lo hizo él… -y sin pensarlo lo abrazo, escondiendo su rostro en el cuello de Akira, buscando consuelo.

-Matsumoto… -Sabía que hacía mal, pero respondió al abrazo, al notarlo tan ¿desamparado? ¡¿Por qué le hacía esto?!

-Por favor… -le hablo suave y aniñado-. Yo quiero estar a tú lado… siempre.


No sabía que decir, no sabía como reaccionar, o tal vez si sabía como… pero él destruía todos mis esquemas, aquella barrera que impuse con las demás personas, porque a mi parecer… nadie era suficientemente bueno para estar a mi lado. Amigos, familia, parejas… ¡Ja! Es que nadie llegaba a lo último, ya que simplemente son individuos que yo utilizaba a mi antojo, ya sea mujeres u hombres… No obstante, él rompió mis principios e hizo aparición en mi vida con alguna maldición, embrujo, no lo sé…
Pero ahora esta acá, buscándome y yo intentando esconderme de él, encontrándome y yo intentando escapar de sus sonrisas, aquellos ojos alegres y vivos, de aquel cuerpo que por alguna extraña razón me llama y me atrae como un imán, de su persona… que pide algo en mi, que yo dudo le pueda dar.
¡Si no fuera un niño de nueve años!
¡O yo un chico en plena adolescencia!

Llego para internarse en mi vida, con una visita inesperada, alegrando al mundo con su energía y animando a mis hormonas a una locura que puede traer consecuencias como inconvenientes en un futuro…

Sin embargo, estoy en sus redes de niño… y él a un sentimiento que puede ser erróneo, que intenta ocultar la curiosidad que le provoca que alguien como yo, le habrá las puertas del cual sabe que me provoca y puede llegar a seducirme, pero yo con el mayor de mis esfuerzos intento no mostrarle un mundo que aun es muy pronto para él.

Si bien, este iceberg quiere seguir firme y frío aun ante las altas temperaturas…
Puede derrumbarse y seguir los deseos de la corriente del niño.


-Dime que no me dejaras… por favor. –Seguía aferrado a él. Sabía que al final de cuentas ese enano conseguía lo que se proponía y que sus palabras se las llevaba el viento. –Akira…

Tanto habla, para que le ganara un niño. Sonrío con cierta sorna contra su persona y le acarició aquellos cabellos húmedos, oliendo aquel perfume natural que impregnaba ese pequeño cuerpo.

-Tranquilo, estaré contigo. -El pequeño busco sus ojos y le sonrió para reconfortarlo, lo cual el menor le entrego una dulce sonrisa y le dio un pequeño beso en los labios-sonrojándolo-, para volver a abrazarlo con más fuerza.

Aunque algo daba vueltas por la cabeza al mayor y se dejo ser, añorando que algún día lograra encontrar la solución a su caótico problema, razonando en su cabeza sus pensamientos.

Las promesas no son para siempre…
Y los sentimientos pueden cambiar con el tiempo.

Sólo espero que para ninguno sea demasiado tarde… porque tengo miedo que caigamos en un juego sin retorno.

No hay comentarios: